Aceites esenciales y ritual nocturno: aromas para bajar el ritmo
Hay aromas capaces de transportarnos a un lugar en apenas unos segundos.
La lavanda de un jardín.
Una infusión de manzanilla.
El romero calentado por el sol.
El jazmín de una noche de verano.
La madera.
La tierra después de la lluvia.
El olfato forma parte de nuestra memoria y también de muchos de nuestros rituales cotidianos. Por eso, al terminar el día, los aromas pueden acompañarnos en algo tan sencillo como cambiar de ritmo.
No necesitamos una rutina complicada.
Bajar la intensidad de las luces, dejar el teléfono durante unos minutos, ducharnos, limpiar el rostro, aplicar unas gotas de aceite, masajear la mandíbula y respirar un poco más despacio.
A veces esos pequeños gestos son suficientes para marcar una transición entre todo lo que ha ocurrido durante el día y el momento de volver hacia nosotros.
El ritual no tiene que ser perfecto. Solo tiene que invitarnos a parar.
Plantas aromáticas para acompañar la noche
Las plantas pueden llegar hasta nosotros de muchas maneras: como planta seca, macerado oleoso, hidrolato o aceite esencial.
Cada preparación es diferente y cada una puede encontrar su lugar dentro de un ritual de cuidado.
Lavanda, manzanilla, geranio, sándalo y jazmín
Lavanda
Pocas plantas nos transportan tan rápidamente al paisaje mediterráneo.
Su aroma es floral, herbal y reconocible. Puede utilizarse para preparar macerados oleosos, hidrolatos o, correctamente diluido, formar parte de una mezcla aromática.
Manzanilla romana
Tiene un aroma más delicado y familiar.
Una infusión, unas pequeñas flores secándose o un gesto cotidiano repetido durante generaciones.
Podemos utilizar la planta seca para preparar un macerado o trabajar con su aceite esencial correctamente diluido.
Geranio
Floral, verde y ligeramente rosado.
Me gusta especialmente combinado con lavanda porque aporta profundidad sin necesidad de elaborar fórmulas demasiado complejas.
Sándalo
Profundo, cálido y amaderado.
Las notas de madera pueden equilibrar muy bien los aromas florales y crear una sensación más envolvente.
Jazmín
Intenso, floral y evocador.
Una ventana abierta. Una noche de verano. El aire todavía cálido y el aroma de alguna flor llegando desde un jardín cercano.
De la planta al aceite: los macerados botánicos
Una de las preparaciones más sencillas para empezar a trabajar con plantas es el macerado oleoso, también llamado oleato o extracto lipídico.
En este tipo de preparación utilizamos un aceite vegetal como medio de extracción.
El aceite irá extrayendo principalmente aquellos componentes de la planta que tienen afinidad por la fase grasa.
Cómo preparar un macerado oleoso
Como fórmula orientativa podemos trabajar con aproximadamente:
10 g de planta completamente seca
Aceite vegetal hasta completar 100 g
Podemos utilizar, por ejemplo, aceite de oliva o aceite de girasol.
Elaboración:
1. Comprueba que la planta esté completamente seca.
2. Trocea ligeramente el material vegetal.
3. Introdúcelo en un recipiente limpio y totalmente seco.
4. Añade el aceite vegetal.
5. Cierra bien el recipiente.
6. Déjalo protegido de la luz y del calor.
7. Deja macerar aproximadamente tres semanas.
8. Mueve suavemente el recipiente de vez en cuando.
9. Filtra cuidadosamente.
10. Envasa el aceite obtenido en un recipiente limpio y bien cerrado.
Un detalle importante: la planta debe estar bien seca. La humedad puede favorecer el deterioro de la materia vegetal y la aparición de mohos.
3 macerados para preparar en casa
Macerado de lavanda
10 g de lavanda seca
Aceite vegetal hasta completar 100 g
Dejar macerar aproximadamente tres semanas, filtrar y guardar protegido de la luz y el calor.
Macerado de manzanilla
10 g de flores secas de manzanilla
Aceite vegetal hasta completar 100 g
El resultado tendrá un aroma mucho más suave que un aceite esencial. Precisamente ahí está parte de su encanto.
Macerado Mediterráneo
5 g de lavanda seca
5 g de manzanilla seca
Aceite vegetal hasta completar 100 g
Esta combinación puede convertirse posteriormente en una base preciosa para un aceite corporal, un pequeño masaje o un roll-on aromático.
Macerado, aceite esencial e hidrolato: no son lo mismo
Una misma planta puede ofrecernos preparados completamente diferentes dependiendo de cómo la trabajemos.
Y entender esta diferencia es una de las cosas que más me gustan de la cosmética botánica.
Descubre la diferencia
MACERADO OLEOSO
Se obtiene dejando una planta en contacto con un aceite vegetal.
El aceite funciona como medio de extracción y permite obtener principalmente componentes liposolubles de la planta.
Podemos utilizarlo posteriormente en aceites corporales, productos de masaje, bálsamos y otras formulaciones cosméticas.
ACEITE ESENCIAL
Es una preparación aromática muy concentrada.
Muchos aceites esenciales se obtienen mediante destilación con vapor de agua. El vapor atraviesa la planta, arrastra las moléculas aromáticas y posteriormente se enfría y condensa.
Después podemos separar el aceite esencial del agua obtenida durante la destilación.
HIDROLATO
El agua aromática obtenida durante la destilación recibe el nombre de hidrolato o hidrosol.
Puede formar parte de la fase acuosa de tónicos, brumas, geles, lociones y emulsiones.
Por ejemplo, al destilar lavanda podemos obtener dos preparados diferentes:
Aceite esencial de lavanda
y
Hidrolato de lavanda
Una misma planta, pero dos productos completamente distintos.
Roll-ons botánicos para el ritual nocturno
Una vez preparado nuestro macerado podemos utilizarlo como base para elaborar un pequeño roll-on aromático.
Los aceites esenciales son sustancias muy concentradas, por lo que siempre deben utilizarse correctamente diluidos.
Para estas recetas utilizaremos una concentración suave del 1 % de aceites esenciales.
Roll-on Noche Mediterránea
Para 10 g:
9,90 g de macerado de lavanda y manzanilla
0,05 g de aceite esencial de lavanda
0,05 g de aceite esencial de geranio
Elaboración:
Pesa primero los aceites esenciales.
Añade el macerado.
Mezcla suavemente y envasa en un frasco roll-on limpio y seco.
Etiqueta siempre con el nombre de la preparación y la fecha de elaboración.
Roll-on Lavanda & Sándalo
Para 10 g:
9,90 g de macerado de lavanda
0,07 g de aceite esencial de lavanda
0,03 g de aceite esencial de sándalo
Una combinación sencilla, floral y amaderada.
Roll-on Manzanilla & Lavanda
Para 10 g:
9,90 g de macerado de manzanilla
0,05 g de aceite esencial de manzanilla romana
0,05 g de aceite esencial de lavanda
Dos plantas, una base oleosa y un aroma muy sencillo.
No necesitamos mezclar muchos ingredientes para crear un pequeño ritual sensorial.
Un ritual nocturno en 10 minutos
A veces tenemos tiempo para una rutina larga.
Y otras noches, diez minutos ya son un regalo.
Mi ritual botánico de noche
1. Baja la intensidad de la luz
Empieza a crear un ambiente diferente al del resto del día.
2. Deja el teléfono
Aunque solo sean diez minutos.
3. Limpia el rostro
Hazlo despacio, sin convertirlo en otro gesto automático.
4. Aplica un hidrolato
Unas pulverizaciones pueden convertirse también en una pequeña pausa.
5. Sérum o aceite facial
Aplica una pequeña cantidad sobre rostro, cuello y escote.
6. Masaje facial
Trabaja lentamente mandíbula, mejillas, frente y cuello.
7. Añade el aroma
Aplica una pequeña cantidad de tu roll-on sobre las muñecas.
8. Respira
Haz tres respiraciones tranquilas y permite que el ritmo del día vaya bajando.
Cuando menos es mejor
La cosmética consciente también significa comprender que no todas las pieles necesitan lo mismo.
Los aceites esenciales son ingredientes muy concentrados y la tolerancia puede variar según la piel, el aceite utilizado, la concentración, la frecuencia y la zona donde se aplica.
En una piel especialmente sensible o reactiva podemos simplificar mucho más el ritual.
Hidrolato.
Aceite vegetal sin perfume.
Masaje.
Respiración.
Y nada más.
A veces, quitar ingredientes también es una forma de cuidar la piel.
Uso responsable de los aceites esenciales
Los aceites esenciales son sustancias aromáticas muy concentradas.
No deben aplicarse puros directamente sobre la piel.
Hay que respetar siempre las dosis y recomendaciones específicas del proveedor.
Evita el contacto con ojos y mucosas.
Realiza una prueba de tolerancia cuando utilices una nueva preparación.
Algunos aceites esenciales pueden producir irritación, sensibilización o fotosensibilidad.
En embarazo, lactancia, infancia o situaciones médicas concretas conviene revisar específicamente la idoneidad de cada aceite esencial antes de utilizarlo.
Para elaborar los roll-ons correctamente es preferible trabajar con una báscula de precisión y formular por peso, no únicamente contando gotas.
Las plantas también tienen sus tiempos
Una pequeña flor de lavanda puede parecer algo muy sencillo.
Pero podemos recolectarla.
Secarla.
Macerarla.
Destilarla.
Obtener su hidrolato.
Separar su aceite esencial.
Incorporarla a un cosmético.
O simplemente acercarnos a ella y disfrutar de su aroma.
Eso es precisamente lo que nos fascina de la cosmética botánica mediterránea.
Elaborar cosmética no consiste únicamente en mezclar ingredientes.
También significa conocer de dónde vienen, qué parte de la planta utilizamos, cómo podemos extraer sus componentes y qué método resulta más adecuado para aquello que queremos preparar.
Las plantas también tienen sus tiempos. Quizás por eso trabajar con ellas sea una de las formas más bonitas de recordar que no todo necesita ir rápido.
Cosmética botánica mediterránea en S’Arrel de Llevant
En S’Arrel de Llevant entendemos la cosmética como algo que va mucho más allá del producto terminado.
Las plantas.
Los aromas.
Los aceites vegetales.
Las texturas.
Las manos.
Y el tiempo que dedicamos a crear.
En nuestros talleres de cosmética natural y experiencias botánicas descubrimos distintas formas de trabajar con plantas y transformarlas en preparaciones cosméticas.
Porque cuando elaboramos algo con nuestras propias manos, el proceso también forma parte del ritual.
Natural. Botánica. Mediterránea.