Tipos de cabello: cómo identificar el tuyo y crear una rutina capilar natural

Cada cabello tiene su propia textura, grosor, porosidad y necesidades. Conocer estas características puede ayudarte a elegir mejor tus productos y crear una rutina capilar que realmente se adapte a ti.

No se trata únicamente de saber si tu cabello es liso o rizado. Dos personas con el mismo patrón de onda pueden necesitar cuidados completamente diferentes dependiendo de si su cabello es fino, grueso, seco, graso o presenta una porosidad diferente.

En esta guía descubrirás los principales tipos de cabello, cómo cuidarlos, algunas recetas sencillas y diferentes ingredientes botánicos y ayurvédicos utilizados tradicionalmente en el cuidado capilar.


Tipos de cabello según su textura

Cabello liso · Tipo 1

El cabello liso no presenta ondas o rizos definidos y suele reflejar la luz con facilidad, por lo que puede tener una apariencia especialmente brillante.

Subtipos:

  • 1A: muy liso, fino y con poco volumen.
  • 1B: liso con algo más de cuerpo y movimiento.
  • 1C: liso, más grueso y con cierta tendencia al encrespamiento.

Necesidades habituales: controlar el exceso de grasa en raíces, aportar volumen y evitar productos demasiado pesados.

Cómo cuidarlo: utiliza productos ligeros y aplica acondicionadores, mascarillas y aceites principalmente de medios a puntas.

Aceites como jojoba o argán, utilizados en pequeñas cantidades, pueden ayudar a aportar suavidad y brillo.


Cabello ondulado · Tipo 2

El cabello ondulado forma ondas en forma de “S” que pueden ir desde muy suaves hasta prácticamente rizadas.

Subtipos:

  • 2A: ondas suaves y poco marcadas.
  • 2B: ondas más definidas y con tendencia al frizz.
  • 2C: ondas intensas y voluminosas, cercanas al cabello rizado.

Necesidades habituales: definición, control del encrespamiento y equilibrio entre hidratación y ligereza.

Cómo cuidarlo: busca productos hidratantes que no apelmacen y evita manipular demasiado el cabello mientras se seca.

El secado al aire o con difusor a temperatura moderada puede ayudar a mantener la forma natural de la onda.


Cabello rizado · Tipo 3

El cabello rizado forma espirales claramente visibles y suele necesitar mayor hidratación debido a que los aceites naturales del cuero cabelludo tienen más dificultad para recorrer toda la fibra capilar.

Subtipos:

  • 3A: rizos grandes y abiertos.
  • 3B: rizos más pequeños y definidos.
  • 3C: rizos densos y compactos.

Necesidades habituales: hidratación, nutrición, definición y control del encrespamiento.

Cómo cuidarlo: incorpora acondicionadores nutritivos, mascarillas y productos sin aclarado cuando sean necesarios.

Evita cepillar el cabello rizado en seco si observas que rompe la definición. Desenredarlo húmedo y con acondicionador suele resultar más respetuoso.


Cabello coily o afro · Tipo 4

Presenta rizos muy cerrados o patrones en forma de “Z” y puede experimentar un encogimiento considerable al secarse.

Subtipos:

  • 4A: espirales pequeñas y definidas.
  • 4B: patrón más angular o en forma de Z.
  • 4C: patrón muy compacto y con menor definición visible.

Este tipo de cabello puede ser especialmente delicado y susceptible a la rotura si se manipula en exceso.

Necesidades habituales: nutrición, hidratación, protección y manipulación suave.

Mantecas y aceites vegetales pueden ayudar a conservar el acondicionamiento, especialmente en medios y puntas.


El grosor de tu cabello también importa

Además de la forma, podemos observar el diámetro individual de cada fibra.

Cabello fino

Tiene un diámetro pequeño y puede apelmazarse fácilmente.

Suele agradecer productos ligeros y cantidades pequeñas de aceites o mantecas.

Cabello medio

Se encuentra entre el cabello fino y grueso y suele admitir una amplia variedad de productos.

Cabello grueso

Cada fibra presenta un diámetro mayor y puede necesitar productos más ricos para conseguir suavidad y manejabilidad.


¿Qué es la porosidad del cabello?

La porosidad hace referencia a la forma en la que la fibra capilar interactúa con el agua y los productos cosméticos.

Porosidad baja

La superficie del cabello suele presentar menor permeabilidad y algunos productos pueden permanecer sobre la fibra si se utilizan en exceso.

Suelen funcionar mejor las fórmulas ligeras y la aplicación progresiva de producto.

Porosidad media

El cabello suele responder bien a una rutina equilibrada de hidratación y acondicionamiento.

Porosidad alta

El cabello puede absorber agua rápidamente pero también perderla con mayor facilidad.

Los acondicionadores, mascarillas y productos emolientes pueden ayudar a mejorar su suavidad y manejabilidad.

Importante: la porosidad no siempre puede determinarse de manera fiable mediante pruebas caseras como introducir un cabello en un vaso de agua. Observar cómo responde tu cabello a diferentes productos suele aportar información mucho más útil.


3 rituales naturales para cuidar el cabello

1. Tratamiento prelavado con aceites vegetales

Ideal para cabellos secos, gruesos o castigados.

Ingredientes

  • 2 cucharaditas de aceite de coco
  • 2 cucharaditas de aceite de oliva
  • 1 cucharadita de aceite de jojoba o ricino

Cómo utilizarlo

Mezcla los aceites y aplica una pequeña cantidad principalmente sobre medios y puntas.

Déjalo actuar aproximadamente 20–30 minutos antes de lavar el cabello.

Después, lava con tu champú habitual.

No es necesario calentar mucho los aceites. Si quieres utilizarlos tibios, comprueba siempre que la temperatura sea agradable antes de aplicarlos.


2. Mascarilla capilar de amla

El amla es uno de los ingredientes vegetales más conocidos de la tradición ayurvédica para el cuidado del cabello.

Ingredientes

  • 2 cucharadas de amla en polvo
  • Agua tibia suficiente para formar una pasta
  • 1 cucharadita de aceite de sésamo, opcional

Cómo utilizarla

Añade poco a poco el agua al amla hasta conseguir una textura cremosa.

Aplica sobre el cabello y déjala actuar durante aproximadamente 20–30 minutos.

Aclara abundantemente y continúa con tu rutina habitual.


3. Mascarilla hidratante de aloe y jojoba

Especialmente agradable para cabello ondulado, rizado o seco.

Ingredientes

  • 2 cucharadas de gel de aloe vera cosmético
  • 1 cucharadita de aceite de jojoba

Cómo utilizarla

Mezcla ambos ingredientes y distribuye principalmente sobre medios y puntas.

Deja actuar durante unos 15–20 minutos y aclara.

Prepara únicamente la cantidad que vayas a utilizar en ese momento y no guardes la mezcla para usos posteriores.


Plantas ayurvédicas utilizadas tradicionalmente en el cuidado capilar

La tradición ayurvédica lleva siglos utilizando diferentes plantas en los rituales de cuidado del cabello. Su uso cosmético puede resultar muy interesante, aunque no deben considerarse tratamientos médicos para problemas como la caída del cabello o determinadas alteraciones del cuero cabelludo.

Amla

Rico en compuestos antioxidantes y tradicionalmente utilizado para aportar brillo y acondicionamiento al cabello.

Uso habitual: mascarillas, polvos capilares y aceites macerados.

Bhringraj

Conocido tradicionalmente en Ayurveda como una de las plantas vinculadas al cuidado capilar.

Uso habitual: aceites y preparados botánicos para masaje del cuero cabelludo.

Shikakai

Planta rica en saponinas naturales que se ha utilizado tradicionalmente para limpiar el cabello.

Uso habitual: mezclas de polvos capilares.

Neem

Ingrediente botánico tradicionalmente empleado en preparaciones destinadas al cuidado del cuero cabelludo.

Por su potencia, conviene utilizar productos cosméticos correctamente formulados y evitar preparaciones excesivamente concentradas.

Hibisco

Sus flores y hojas se utilizan tradicionalmente en mascarillas y aceites capilares.

Aporta una textura muy agradable a las preparaciones y puede complementar los rituales de acondicionamiento del cabello.


Consejos para cuidar tu cabello

Escucha a tu cuero cabelludo. No todo el cabello necesita la misma frecuencia de lavado.

Aplica el champú principalmente en el cuero cabelludo. La espuma que cae durante el aclarado suele ser suficiente para limpiar los largos.

Utiliza el acondicionador en medios y puntas cuando tu cabello lo necesite.

Reduce el exceso de calor. Si utilizas secador o herramientas térmicas, controla la temperatura y evita mantenerlas demasiado tiempo sobre la misma zona.

Desenreda con suavidad. Empieza por las puntas y avanza progresivamente hacia arriba para reducir tirones y roturas.

No sobrecargues el cabello de productos. Más cantidad no significa necesariamente más hidratación.

Observa cómo responde tu cabello. Tu rutina puede cambiar según la estación, la humedad ambiental, la frecuencia de lavado o los tratamientos que hayas realizado.


Encuentra el ritual que funciona para tu cabello

Conocer si tu cabello es liso, ondulado, rizado o coily es solo el primer paso.

Su grosor, porosidad, nivel de hidratación y el estado del cuero cabelludo también influyen en los productos que mejor pueden funcionar para ti.

La clave está en observarlo y construir una rutina sencilla: limpiar, acondicionar, proteger y aportar nutrición únicamente cuando sea necesario.

Los aceites vegetales, las plantas y los ingredientes botánicos pueden convertirse en grandes aliados dentro de ese ritual cuando se utilizan de manera adecuada.

En S’Arrel de Llevant nos inspiramos en los ingredientes botánicos y en la esencia mediterránea para crear una forma más consciente y sensorial de cuidar el cabello.

Descubre nuestra cosmética capilar y nuestros rituales elaborados en Mallorca.